Comunicado a La Opinión Publica
MEDELLIN LA CIUDAD CON MEDALLA DE PLOMO
La Red de Organizaciones Comunitarias de Medellín (ROC) es un colectivo donde confluyen organizaciones comunitarias ubicadas en varias Comunas de la ciudad. La ROC ha caminado las calles de los barrios y del centro de la ciudad, durante 10 años, a través de la danza, los zancos, el disfraz, el volante, el lema. La ROC ha puesto varias ocasiones en la ciudad, la problemática de servicios públicos domiciliarios y denunciar la desconexión como efecto de la pobreza y de las políticas privatizadoras que han llevado a la negación sistemática de los derechos. Durante seis años la apuesta ha sido por "servicios públicos domiciliarios como un derecho", por una CIUDAD SIN MISERIA NI EXCLUSIÓN.
Las organizaciones de la ROC estamos en los territorios, día a día escuchamos las voces y gritos de la población ante los hechos de sangre que enlutan nuestras familias, barrios, calles y parques. Es evidente y de conocimiento público que la violencia nunca se ha ido de esta ciudad.
Denunciamos las salidas militaristas que nuestras administraciones y gobernantes presentan ante la situación de la ciudad: Militarizar los barrios ocupando las sedes comunitarias, desalojando las expresiones culturales civilistas, restringiendo derechos, dirigiendo los problemas hacia la estigmatización de los jóvenes hombres y mujeres de los sectores populares.
Denunciamos el ocultamiento de las reales problemáticas de los habitantes de los sectores populares; la salud, la educación, la vivienda, empleo, los espacios de recreación, la alimentación, entre otras, que podrían ser prioritarias en el momento de pensar en la inversión social para garantizar la vida digna.
En los callejones y aceras se rumora que viene la agudización del conflicto, que las bandas se reactivaron, que las comunas del norte de la ciudad son muy calientes, que tenemos fronteras entre cuadra y cuadra; Para ninguna o ninguno es un secreto que en nuestros Territorios confluyen las bandas armadas, los paramilitares; que hay ejército y policía que actúan al margen de la Constitución, al margen del respeto de los derechos, y que como agregado, cohabitan y actúan con los grupos armados que les "ayudan" a mantener su orden y atacan las voces críticas, realizan allanamientos donde de antemano conocen que no hay armas, torturan y emplean mecanismos ilegales para alcanzar sus deseos de eficiencia, y corresponder a las exigencias de prestar "avances" a costa del dolor y atropello de quienes son su supuesta razón de ser.
La situación de militarización no solo se ve reflejada en la presencia de uniformados legales, la presencia de bandas y paramilitares permanentes que copan los espacios públicos, extorsionan y establecen tarifas de pago para los establecimientos de comercio y viviendas para la "seguridad" que se convierte hoy en la principal excusa para justificar este fenómeno; se siente en la vida cotidiana, en la promoción de una mentalidad de control, en la conformación de grupos de niños y niñas, que son aleccionados en funciones y reglamentos militares, obediencia, el maltrato como un mecanismo para forjar el ser y tejer una personalidad para "el futuro", es lamentable que se juegue en los extremos de buenos y malos, que ha llevado a la justificación de lo que hoy vive el mundo, asesinar para acallar la o él que cuestiona, utilizar el miedo para hacer una "justicia" injusta.
La vinculación a la guerra como negocio, opción u obligación
Antes las bandas en diversos sectores convocan a los jóvenes de diferentes colegios a que asuman la labor de informantes para la banda o los paramilitares que hacen control en la zona, hace pocos meses el señor presidente legalizó esta práctica convocando a las y los jóvenes a que hicieran parte de una red de informantes por 100.000 por estudiante, esto reafirma la promoción permanentemente de la propaganda bélica por la institucionalidad como forma de militarizar las mentes.
También denunciamos la histórica discriminación hacia las mujeres, teniendo como máxima expresión la violencia material y psicológica, en roles asignados como compañeras, protectoras y débiles, que se concretiza con acciones de agresión a sus cuerpos y sus vidas; por transitar por un territorio prohibido, por vínculos afectivos y filiales con actores de bandas.
Nuestra propuesta es expresar a los violentos que hay otras formas de habitar los barrios y la ciudad, decirles que estamos cansadas y cansados de la confrontación armada, de la ilegalidad y el campo de batalla que deja el negocio de la droga; queremos que las administraciones puedan ver los barrios con la lente de la gente que quiere mejores y reales condiciones de vida; queremos salir a las calles sin miedo a las balas, sin la tristeza de ver a nuestros niños con hambre y que no puedan asistir a un aula de clase por empobrecimiento.
La ROC se mantiene como una Red que debe seguir siendo construida desde lo local, desde el territorio, continuamos con estrategias que posibiliten la construcción de propuestas que nos lleven a defender el DERECHO A LA CIUDAD y construir el barrio y la ciudad que queremos.
RED DE ORGANIZACIONES COMUNITARIAS DE MEDELLIN
"OTRA CIUDAD ES POSIBLE SIN MISERIA NI EXCLUSION"





